I No hay nada en el mundo que pueda siquiera igualarse, ni compararse con un beso de amor. Es ese beso que tiene el sabor de mil noches de luna, y es tu boca la fuente caliente, es un mar de pasión. Y con ese beso, yo te lo juro, no habrá manera de que yo pueda en mi vida entera, olvidarme de su calor.
Coro 1 Un beso de canelita pa’ mi boquita, un beso lleno de miel para mi piel. El beso de tus pasiones y de tu ternura, de canela pura y de miel fue el beso aquel.
Un beso de canelita p’a mi boquita, un beso hecho de turrón pa’l corazón. El beso que va en el aire y en tu mirada. Dulce y delicada es tu boca, sabor a canela es tu beso, ya no habrá manera que eso lo olvide yo.
II El beso es mejor al momento en que no te lo esperas, y aunque no lo quieras, no produce dolor. Es como el agua que moja la arena y te quita las penas, una alegría radiante y furtiva, es la luz de mi sol. Y con ese beso, yo te lo juro, no habrá manera de que yo pueda en mi vida entera olvidarme de su calor.
Coro 2 Que me den un besito de canela para mí, pa’ mi boquita.
1 Suavecito, con sabor a papelón, caramelo de miel y limón. Que me lo den, que me lo den en la boquita, y me llega al corazón.
2 Ese beso que se resbala por todo mi cuerpo, cómo lo siento cuando pasa despacito, despacito, y me hace que pierda la razón.
3 Será caliente como arena del desierto, será frío como el hielo por mi piel. Lo sabe él, si lo sabrá, que me da frío como a un oso polar.
4 De tu sonrisa se te escapa un beso que me llena, es mi condena, una cadena que me amarra y me envenena cuando pasa por mis venas.
5 Ay, dame uno que me llene de amor como ninguno, ay dame otro solamente tierno como un beso de bebé, dámelo otra vez.
6 Un beso ardiente pa’ que te quiera con uñas y dientes, pa’ que te muerda, pa’ que me cuelgue de esa boca bonita pero que ya no vuelve.
7 Cuando me abrazas, tu corazón me besa el corazón, se me sube a la cabeza, y siento que me pesa, sólo es un beso, pero tremendo vacilón.
8 Si tú lo quieres, yo te puedo besar como prefieres. En una mano o en la frente, solamente en la mejilla pa’ que no hable la gente.